| 03 Noviembre 2009
El registro de dominios es el proceso por el cual una persona pasa a tener el control sobre un nombre de dominio a cambio de pagar una cuota a la página web del registrador:
- Elige el dominio o dominios.
- Verifica si dicho dominio esta disponible.
- Da sus datos personales.
- Elige el tiempo por el que los compra (1 o más años).
- Al final los paga, normalmente con tarjeta de crédito (o también por transferencia bancaria)
Una vez comprado, da los datos de su configuración, y de qué quiere hacer con el dominio: a la cual redireccionar, IP del servidor al que resolver mediante DNS, servidor DNS usado, etc.
El registrante tiene que esperar un tiempo hasta que los cambios surtan efecto. Para los .com y .net es entre 4 y 8 horas, y para otros, entre 24 y 48 horas. En ese período:
El registrador contacta con el proveedor y acaba el proceso con ellos, de forma transparente para el registrante.
El proveedor avisa al registrante de que se ha hecho el registro sin problemas.
El nuevo dominio funciona, y resuelve a la IP apropiada en el servidor DNS usado, pero no en el resto de servidores DNS del mundo.
Poco a poco se va propagando el cambio al resto de servidores (propagación DNS). Como cada uno tiene distintos tiempos de actualización y parámetros de caché distintos, pasan varias horas (es difícil predecir cuántas) hasta que todos los servidores DNS del mundo conocen cómo hacer la resolución del dominio.
Una vez terminado el proceso la página ya es accesible mediante un nombre de dominio desde cualquier ordenador.




